La tensión en el Medio Oriente continúa impactando los mercados globales, especialmente tras movimientos estratégicos en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el comercio energético mundial.
Este escenario ha generado volatilidad en el precio del petróleo y en divisas como el dólar, afectando directamente a economías emergentes como México.
Analistas prevén que la incertidumbre se mantenga mientras persistan los riesgos geopolíticos en la región.