Grupos de aficionados europeos interpusieron una queja formal ante la Comisión Europea en contra de FIFA, argumentando que los precios de los boletos para el Mundial 2026 son excesivos y excluyentes. Según los demandantes, la política de precios vulnera derechos del consumidor y limita la accesibilidad al evento deportivo más importante del mundo.
FIFA no ha emitido aún un comunicado oficial ante la demanda. El caso podría abrir la puerta a revisiones regulatorias en torno a la venta de boletos para eventos internacionales.