El torneo, que será organizado conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá, se encuentra bajo escrutinio en medio de las tensiones internacionales.
Algunos sectores han planteado cuestionamientos sobre la seguridad y las implicaciones diplomáticas que podría tener la participación del país asiático en el evento deportivo.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una decisión oficial al respecto.