La guerra entre fuerzas de Estados Unidos, Israel e Irán continúa generando efectos en los mercados internacionales, particularmente en el sector energético.
El conflicto ha provocado interrupciones en el transporte de petróleo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de energía.
Ante este escenario, analistas advierten que los precios del crudo han mostrado una fuerte volatilidad en los últimos días, mientras gobiernos y organismos internacionales buscan mecanismos para evitar una crisis energética mayor.
Además del impacto en los mercados petroleros, la escalada del conflicto ha incrementado las tensiones geopolíticas en la región, generando preocupación sobre una posible ampliación del enfrentamiento.