La escalada militar ha encendido las alertas en la comunidad internacional ante el riesgo de que el conflicto se amplíe a otros países de la región. Diversos líderes mundiales han hecho llamados urgentes a la moderación y al diálogo para evitar un enfrentamiento mayor.
Desde el Vaticano, el papa pidió a los líderes internacionales renunciar a la guerra y priorizar la diplomacia para proteger a la población civil.
Analistas advierten que la crisis podría tener repercusiones globales, incluyendo posibles efectos en los precios del petróleo, los mercados financieros y la estabilidad geopolítica.