La crisis militar en Medio Oriente también ha comenzado a impactar el transporte aéreo internacional. Diversos aeropuertos y rutas de vuelo en la región han sido cerrados o restringidos debido a preocupaciones de seguridad.
Aeropuertos cercanos a zonas de tensión han reducido operaciones, mientras aerolíneas internacionales cancelaron o desviaron vuelos para evitar sobrevolar áreas consideradas de riesgo.
La situación ha dejado a viajeros varados y ha obligado a varios países a coordinar evacuaciones de sus ciudadanos.