Tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, incluido el complejo de la televisión estatal en Teherán, Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra bases estadounidenses y socios de la coalición en varios países del Golfo, así como instalaciones civiles y energéticas en la región.
Principales hechos:
Las fuerzas iraníes han realizado ataques contra territorio israelí y países aliados, incluyendo Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, provocando detonaciones y sirenas antiaéreas en distintas ciudades.
Qatar detuvo la producción de gas natural liquado (GNL) y Arabia Saudita cerró su principal refinería de petróleo como medida preventiva tras ataques con drones, lo que ha disparado el precio del crudo por encima de los 82 dólares por barril.
El estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20 ?l petróleo mundial— ha sido escenario de acciones militares, afectando el tránsito de embarcaciones y generando preocupación en los mercados globales.
El primer ministro israelí aseguró que la operación, aunque prolongada, “no será eterna” y la calificó como una oportunidad para abrir nuevos acuerdos en la región árabe.
La escalada ha provocado cierre de espacios aéreos, cancelaciones de vuelos y una oleada de evacuaciones internacionales, mientras líderes mundiales hacen llamados a la calma y al diálogo diplomático. Las víctimas civiles y militares se cuentan por cientos en ambos bandos.