El regidor de Cuernavaca, Morelos, Gabriel Rivas Ríos, fue asesinado a balazos la tarde del miércoles 4 de noviembre, cuando circulaba en su vehículo por el poblado de Acapantzingo.
De acuerdo con los primeros reportes, sujetos que viajaban en una motocicleta lo interceptaron y dispararon directamente contra él. El funcionario perdió la vida en el lugar.
El homicidio adquiere especial relevancia debido a que, horas antes del ataque, Rivas Ríos había denunciado presuntas irregularidades relacionadas con un desarrollo inmobiliario en la capital morelense, al señalar posibles vínculos entre empresarios y autoridades municipales.
El regidor también había mantenido una postura crítica frente a distintos asuntos de la administración local y había denunciado anteriormente amenazas de grupos delictivos.
Tras los hechos, organizaciones sociales exigieron el esclarecimiento del crimen y que las autoridades investiguen todas las posibles líneas relacionadas con su actividad pública.
El asesinato vuelve a poner en el centro del debate la seguridad de los representantes populares y las garantías para quienes realizan denuncias sobre presuntos actos de corrupción.