Una nueva ofensiva rusa con misiles y drones contra Ucrania dejó siete personas muertas, incluido un menor de edad, y provocó afectaciones en la infraestructura energética, según informaron autoridades ucranianas este miércoles.
Los ataques se concentraron principalmente en instalaciones de la red eléctrica en Kiev y sus alrededores, donde se reportaron interrupciones del suministro. La ofensiva incrementa la preocupación por la capacidad de los servicios esenciales para operar ante la proximidad de la temporada invernal.
El Gobierno ucraniano reiteró la necesidad de reforzar sus sistemas de defensa aérea, mientras continúa la confrontación entre ambos países. La situación mantiene en alerta a la población y aumenta la presión sobre la infraestructura civil.