La tensión en Medio Oriente volvió a incrementarse luego de que los hutíes de Yemen lanzaran una nueva ola de ataques con misiles y drones contra objetivos en Arabia Saudita.
De acuerdo con reportes, los ataques alcanzaron zonas militares en el sur del país y dejaron al menos 13 civiles heridos.
La escalada ocurre mientras se encuentran estancadas las conversaciones entre países del Golfo e Irán para buscar una salida diplomática a la crisis en torno al estrecho de Ormuz.
La situación genera preocupación internacional debido a la importancia estratégica de esta vía marítima, por donde antes del conflicto transitaba alrededor del 20 por ciento de las exportaciones mundiales de petróleo.
La incertidumbre ya repercute en los mercados energéticos. Los precios del crudo registraron fuertes movimientos ante el temor de nuevas interrupciones en el suministro.
La evolución del conflicto será clave para la economía mundial, particularmente por sus posibles efectos sobre los precios de combustibles, transporte e inflación.