Una de las mayores tragedias naturales recientes en la región del Himalaya continúa dejando un saldo devastador.
Las inundaciones y deslaves provocados por el colapso de un glaciar han dejado al menos 547 muertos en Nepal y cinco en el Tíbet, mientras cientos de personas continúan desaparecidas.
Las autoridades mantienen los operativos de búsqueda y rescate en zonas de difícil acceso, mientras persiste el riesgo de nuevas inundaciones debido a un lago formado por los escombros de la emergencia.
La fuerza de las aguas destruyó caminos, puentes y otras infraestructuras estratégicas, además de afectar a miles de personas.
Las operaciones de rescate habían sido suspendidas temporalmente ante el riesgo de una nueva crecida, pero posteriormente fueron reanudadas luego de que las autoridades consideraran que el peligro inmediato había disminuido.
El desastre ha dejado además a decenas de miles de personas afectadas y mantiene a equipos de emergencia trabajando contra reloj para localizar a los desaparecidos.
La cifra continúa actualizándose mientras avanzan las labores de rescate.