La Inteligencia Artificial sigue consolidándose como uno de los principales motores del crecimiento tecnológico a nivel global.
Empresas dedicadas al desarrollo de infraestructura digital, centros de datos, procesadores especializados y servicios en la nube mantienen importantes niveles de inversión para responder al creciente uso de herramientas basadas en IA.
Expertos coinciden en que la demanda continuará aumentando durante los próximos años, impulsando nuevas oportunidades de negocio, innovación y transformación digital en prácticamente todos los sectores económicos.
El desarrollo de esta tecnología también plantea desafíos relacionados con la regulación, la seguridad de la información y el impacto en el mercado laboral.