La administración de Estados Unidos anunció una nueva etapa en su estrategia para combatir al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerada una de las organizaciones criminales con mayor presencia internacional.
Las nuevas medidas incluyen el fortalecimiento de investigaciones contra las redes financieras del grupo, el aumento de recompensas por información que conduzca a la captura de varios de sus líderes y la ampliación de la cooperación con autoridades mexicanas para combatir el tráfico de drogas, armas y recursos ilícitos.
Funcionarios estadounidenses señalaron que el objetivo es afectar la estructura económica del cártel, considerada una de sus principales fortalezas para mantener operaciones dentro y fuera de México.
Especialistas consideran que estas acciones podrían derivar en nuevas órdenes de captura, procesos de extradición y sanciones económicas contra personas y empresas presuntamente relacionadas con la organización criminal.
La estrategia forma parte de la política bilateral en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, en un contexto donde el combate al tráfico de fentanilo continúa siendo una prioridad para Washington.