Organismos meteorológicos internacionales han confirmado el fortalecimiento del fenómeno climático El Niño, situación que podría influir en los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.
Expertos advierten que este fenómeno puede provocar sequías en algunas zonas, lluvias intensas en otras y afectaciones a sectores como la agricultura, la ganadería y el suministro de agua.
Las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia constante para evaluar los posibles impactos durante los próximos meses.