La relación entre Estados Unidos e Irán atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años, luego de nuevas declaraciones, movimientos militares y desacuerdos diplomáticos que han elevado la preocupación internacional.
Analistas advierten que una escalada del conflicto podría tener repercusiones importantes en la estabilidad de Medio Oriente, así como en los mercados energéticos mundiales.
Diversos gobiernos han llamado a la prudencia y al diálogo para evitar una confrontación que genere mayores consecuencias regionales y globales.