La inflación anual en Estados Unidos alcanzó el 4.2% durante mayo, convirtiéndose en el nivel más elevado registrado en los últimos tres años.
Especialistas atribuyen el incremento principalmente al aumento en los costos energéticos derivados de la inestabilidad geopolítica internacional.
El dato genera expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal y su posible impacto en los mercados globales.